Sexta reunión del Comité del Fondo para Responder a las Pérdidas y Daños (B.6)

Entre el 9 y el 11 de julio 2025, se llevó a cabo en Cebú, Filipinas, la sexta reunión de la Junta (B.6) del Fondo para responder a las Pérdidas y Daños (FRLD por sus siglas en inglés). Este espacio tenía por objetivo discutir la implementación y gestión del Fondo, incluyendo acceso a recursos, procedimientos de financiamiento y criterios de elegibilidad.1

Pero antes de entrar en materia, es importante recordar, ¿Qué es el FRLD? En la COP27 en 2022 en Sharma El Sheikh, Egipto, condujo a la decisión de establecer un fondo para consolidar los esfuerzos globales para abordar las pérdidas y los daños inducidos por el clima. Durante la COP28 de 2023 en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, la COP y la CP/RA decidieron implementar el Fondo como entidad encargada de la operación del mecanismo financiero.2

El FRLD tiene como mandato abordar las pérdidas y daños para ayudar a los países en desarrollo particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático a responder a las pérdidas y los daños económicos y no económicos asociados a dichos efectos, incluidos los fenómenos meteorológicos extremos y los fenómenos de evolución lenta.3 

Por tanto, se entiende que el FRLD debe atender las crecientes necesidades de las comunidades vulnerables en países en desarrollo que enfrentan los impactos irreversibles del cambio climático. No obstante, al día de hoy el fondo no ha entregado recursos para alcanzar este objetivo.4  

En el 2025, la quinta reunión de la Junta (B.5) acordó las modalidades de implementación de Barbados, que establecieron la liberación de 250 millones de dólares entre 2025 y 2026, que entregarán subvenciones de entre 5 y 20 millones de dólares.5 Donde se brindará un mínimo del 50% de los fondos para los SIDS 6 y LDCs.7  

En la sexta reunión (B.6) se estableció que las actividades elegibles para financiamiento son: 

El Fondo para responder a las Pérdidas y Daños (FRLD) financia actividades que cumplen con criterios claros definidos en las Modalidades de Implementación de Barbados (BIM). Los proyectos deben ser país-dirigidos, es decir, responder a prioridades nacionales y fortalecer capacidades locales y comunitarias; promover complementariedad y coherencia, coordinándose con otros mecanismos de financiamiento existentes. También deben generar resultados concretos y medibles, con impactos claros sobre pérdidas y daños y aprendizajes para futuras intervenciones, incluyendo co-beneficios ambientales, sociales y de desarrollo. Finalmente, los proyectos deben ejecutarse con eficiencia y una gestión financiera sólida, capaz de entregar resultados rápidos y efectivos.8 

Cada país puede designar un punto focal nacional encargado de gestionar y coordinar los proyectos financiados por el FRLD. Entre sus funciones principales se incluyen mantener comunicación constante con el Secretariado del FRLD, documentar todos los proyectos y solicitudes de financiamiento, y enviar informes y presentar propuestas al Fondo. El objetivo de esta figura es asegurar coherencia a nivel nacional y coordinación entre instituciones, garantizando una implementación efectiva.9 

En la sexta reunión (B.6) se estableció que las actividades elegibles para financiamiento son: 

  • El Fondo para responder a las Pérdidas y Daños (FRLD) financia actividades que cumplen con criterios claros definidos en las Modalidades de Implementación de Barbados (BIM).  
  • Los proyectos deben ser país-dirigidos, es decir, responder a prioridades nacionales y fortalecer capacidades locales y comunitarias; promover complementariedad y coherencia, coordinándose con otros mecanismos de financiamiento existentes. También deben generar resultados concretos y medibles, con impactos claros sobre pérdidas y daños y aprendizajes para futuras intervenciones, incluyendo co-beneficios ambientales, sociales y de desarrollo.  
  • Los proyectos deben ejecutarse con eficiencia y una gestión financiera sólida, capaz de entregar resultados rápidos y efectivos8. 

Cada país puede designar un punto focal nacional encargado de gestionar y coordinar los proyectos financiados por el FRLD. Entre sus funciones principales se incluyen mantener comunicación constante con el Secretariado del FRLD, documentar todos los proyectos y solicitudes de financiamiento, y enviar informes y presentar propuestas al Fondo. El objetivo de esta figura es asegurar coherencia a nivel nacional y coordinación entre instituciones, garantizando una implementación efectiva9. 

La Junta del FRLD ha contemplado diferentes modalidades de acceso a los recursos, que incluyen: 

  • Acceso directo a través de: 
  • Apoyo presupuestario nacional. 
  • Entidades subnacionales, nacionales y regionales. 
  • Socios con estándares equivalentes a los de bancos multilaterales de desarrollo. 
  • Entidades acreditadas en otros fondos (Fondo de Adaptación, GCF, GEF). 
  • Acceso internacional mediante entidades multilaterales o bilaterales. 
  • Pequeñas subvenciones para comunidades, pueblos indígenas y grupos vulnerables. 
  • Modalidades de desembolso rápido, especialmente tras eventos extremos. 

Durante el B.6, se acordó que el “acceso directo” sería por medio del apoyo presupuestario nacional, es decir que los gobiernos accederán de forma directa a los fondos, por medio de transferencias presupuestarias, sin necesidad de intermediarios internacionales. Por tanto, los países tendrán que designar un punto focal que será el encargado de canalizar las solicitudes de financiamiento. Esta decisión, desde la perspectiva de la sociedad civil, mantiene el acceso a financiamiento para comunidades en primera línea como una posibilidad muy lejana.  

Durante el B.6 varios temas no llegaron a acuerdos y van a ser discutidos en octubre durante el B.7: 

  • Criterios de financiamiento: Algunos miembros de países en desarrollo expresaron preocupaciones sobre criterios propuestos que podrían dificultar el acceso. Se solicitó revisar y simplificar estos criterios. 
  • Ciclo de proyectos/programas: Aún no se ha definido con claridad cómo se implementará cada fase del ciclo (presentación, evaluación, aprobación, desembolso). 
  • Arreglos para acceso directo con el Banco Mundial: Se está negociando cómo facilitar el acceso directo durante la fase BIM y en el modelo operativo a largo plazo. 
  • Convocatoria de propuestas: Se espera que se lance tras la reunión B.7 en octubre 2025, una vez se aprueben los criterios y el ciclo de proyectos. 

En cuanto a los avances financieros, 26 países y la Unión Europea han realizado compromisos con el Fondo, pero estos compromisos son insuficientes y muchos no se han concretado. Los recursos se gestionan a través del FRLD Trust Fund, administrado provisionalmente por el Banco Mundial, esta entidad no gestiona ni decide sobre la asignación de los recursos ni participa en la ejecución de los proyectos.  

En conclusión, el FRLD representa un paso importante hacia la justicia climática, pero no garantiza por sí solo soluciones efectivas. Existe el riesgo de que la implementación se quede en procesos burocráticos sin impacto real en las comunidades en primera línea, aunado a que las acciones para responder a los daños y pérdidas no estén adaptadas a los contextos y necesidades reales de las comunidades. 

La verdadera justicia climática requiere participación de las comunidades, incluyendo mujeres, pueblos indígenas y actores locales, esta participación implica que sus voces sean escuchadas y sus ideas plasmadas en respuestas justas y sostenibles.  

Los recursos deben distribuirse rápida, directa y transparentemente, atendiendo a las prioridades nacionales y reforzando derechos y dignidad de las personas afectadas. Las Modalidades de Implementación de Barbados y los puntos focales nacionales son herramientas para asegurar coherencia y adaptación a los contextos locales, sin embargo, son insuficientes si no se complementan con fortalecimiento de capacidades locales y participación comunitaria. 


Descubre más desde La Ruta del Clima

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Respuesta

  1. Avatar de V-League

    This article highlights crucial progress but raises concerns about bureaucratic hurdles and the need for genuine community involvement, especially for those most affected by climate impacts. The focus on efficiency and national coordination risks sidelining grassroots voices.V-League

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre más desde La Ruta del Clima

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo