La dominación y el extractivismo de recursos son violencia. Estas dinámicas violentas han existido durante siglos y se mantienen hasta nuestros días. El colonialismo se perpetúa a través de instituciones que sustentan el enriquecimiento de un país extranjero basado en la apropiación de recursos, la falta de autodeterminación y soberanía efectiva, la influencia indebida sobre las instituciones locales o la clase política e incluso el control total de otro territorio su gobierno.
Los países de América Latina y el Caribe son muy vulnerables a los efectos del cambio climático, en gran parte debido al despojo de sus tierras, identidades y autonomía. Se enfrentan a la carga de soportar los efectos adversos de un fenómeno de cambio climático en cuya causa su responsabilidad es ínfima.
Dado el rechazo de las agendas colectivas justas en los espacios internacionales, como la CMNUCC, a situar la justicia medioambiental y los derechos humanos en el centro, la crisis se hace insoportable. Las comunidades más vulnerables se ven obligadas a depender de sus propios recursos para hacer frente a las pérdidas y los daños.
Este informe se ha basado en información recopilada mediante entrevistas semiestructuradas con las principales partes interesadas y visitas sobre el terreno a comunidades de Puerto Rico.






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