Juventud

Colombia se une al Fridays for the Future

El viernes 15 de marzo de 2019, niños, jóvenes y adultos colombianos de la ciudad de Bogotá, se encontraron en el planetario nacional para apoyar el movimiento mundial Fridays for the future. Estuvieron compartiendo experiencias y generando conciencia para lograr acciones climáticas que contribuyan a mitigar el cambio climático en nuestro planeta.

El 15 de marzo de 2019, niños, jóvenes y adultos de la capital de Colombia, realizaron dos encuentros, uno en horas de la mañana, realizando una marcha desde el planetario nacional hasta la plaza de bolívar por la carrera séptima y otro en horas de la tarde en el planetario nacional. Le exigieron al presidente cumplir las promesas realizadas en su campaña referentes al no fracking en Colombia y a su vez haciendo un llamado a los ciudadanos a unirse a la acción climática, sumándose con acciones concretas para evitar que desde el gobierno nacional se sigan cometiendo irregularidades que contribuyan al cambio climático en la ciudad.

El encuentro en el planetario nacional convocado en horas de la tarde, estuvo organizado por estudiantes, los cuales llenos de valor y esperanza, dieron apertura al evento manifestando el desacuerdo con el gobierno. Mencionaro que el gobierno pone como prioridad asuntos políticos, que generan desigualdad, “los padres cuando sus hijos hacen sus tareas se sienten orgullosos pero en este caso los políticos no están haciendo su tarea, no nos sentimos orgullosos de eso…” estas fueron palabras de una niña de 16 años que tomo la vocería. Una niña que se forma en medio de un problema social que perjudica el futuro de los niños, sus anhelos y oportunidades de disfrutar de un ambiente sano. Este es un derecho constitucional que se está vulnerando constantemente, con las políticas y planes de desarrollo que cada vez limitan mas a la sociedad, y la encaminan al consumismo.

Al igual que los niños, algunos líderes juveniles, profesores y adultos, dieron a conocer su experiencia, e hicieron llamados a la población colombiana para que se interese por temas tan importantes como lo es el cambio climático. Muchos manifestaron su decepción al ver menos de 100 personas en una ciudad con más de 8.000 habitantes, lo cual reflejó una indiferencia total a una realidad que es de todos. Una realidad que vivimos día a día en una ciudad que intoxica. Tal y como lo expresó la joven Tatiana Unzaga, que se unió a la iniciativa, y vino a Bogotá desde un municipio de Cundinamarca con la ilusión de hacer un llamado masivo a todas las personas que viven en la ciudad, donde el tráfico, el transporte y la desigualdad social, es aun más evidente. Aun cuando, el gobierno la presenta como la ciudad de las oportunidades, invitando al consumismo detrás de una problemática social, que las poblaciones más vulnerables presencian en secreto.

Fueron muchos los llamados a generar conciencia, a reflexionar y a propiciar iniciativas que generen políticas públicas que corrijan conceptos errados, donde prima más lo económico que lo ambiental y social. “paremos el cambio climático”, “no queremos ½ ambiente, lo queremos completo”, “es su deber proteger bosques y páramos en medio del desarrollo”, “ustedes también están en peligroso de extinción”, “¡ya! Energías renovables”, “cambiemos el sistema, no el clima”, “100% Colombia sin asbesto”, “mejor sin plásticos”, “páramos sin minería”, “si el clima ha cambiado, ¿porque nosotros no?”, fueron algunos de los mensajes que trasmitió una pequeña parte de población preocupada, que ha despertado del sueño profundo del consumismo y la indiferencia, que patrocina el gobierno con sus políticas irregulares, con sus oportunidades falsas a costa de un ambiente que lo vale todo, y que nos da lo que tenemos, el aire que respiramos, permitiendo cumplir los sueños que en nuestra niñez anhelamos.

Finalmente y como producto de las campañas de apoyo a este movimiento mundial, la gran pregunta que debemos hacernos es ¿ahora qué? El ahora es lo que debe importar, el presente, el hoy, es aquel que permitirá que así como nosotros hemos cumplido sueños, nuestros niños, nuestros estudiantes también los puedan cumplir, con una calidad de aire digna, con un ambiente sano, con una biodiversidad que no sea un cuento, sino que sea una realidad. De nosotros depende que sigamos en la ignorancia, que la indiferencia permita que los que tienen el poder tomen las decisiones por nosotros, y se vendan cada día más nuestros recursos naturales, el regalo más preciado y sin valor alguno que nos dio la madre tierra. De nosotros depende marcar la diferencia y actuar frente al cambio climático, desde hábitos diarios orientados a una vida sostenible y en armonía con el entorno, ¿Qué esperas?

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