Los candidatos presidenciales de Costa Rica se enfrentan por el ambiente

Fuente: Tucancillo

La primera vuelta de las elecciones costarricenses se celebrará el 6 de febrero con 25 candidatos y candidatas que compiten por convertirse en la presidencia número 49 de Costa Rica.

El electorado también elegirá a los dos próximos vicepresidentes y a los 57 miembros de la Asamblea Legislativa. Si ninguna candidatura obtiene el 40% de los votos, se celebrará una segunda vuelta el 3 de abril entre los dos principales aspirantes. 

La pandemia ha dominado gran parte del discurso en las elecciones de este año. El desempleo, el aumento de la inflación y la recuperación económica son las principales preocupaciones de los posibles votantes. La corrupción también es un factor importante después de que seis alcaldes, entre ellos el de San José, Johnny Araya, fueran detenidos por cargos de corrupción en noviembre.

La agenda medioambiental de Costa Rica está en juego y ha sido un tema frecuente en los debates. Los candidatos ofrecen opiniones diversas sobre la ruta hacia la descarbonización, la extracción de petróleo y gas natural, la pesca de arrastre y la ratificación del Acuerdo de Escazú.

José María Figueres, del Partido de Liberación Nacional, que fue Presidente de Costa Rica de 1994 a 1998, encabeza el nutrido grupo en la última encuesta presidencial de la Universidad de Costa Rica, con un 15% de los posibles votantes. Figueres es hermano de la ex secretaria ejecutiva de la CMNUCC, Cristiana Figueres, e hijo del ex presidente José Figueres Ferrer.  

Le sigue Lineth Saborío, del Partido de la Unidad Social Cristiana, con un 14%. Saborío fue vicepresidenta entre 2002 y 2006, y antes dirigió la policía judicial.

El predicador evangélico de extrema derecha Fabricio Alvardo, que quedó en segundo lugar en las elecciones de 2018 debido en gran medida a su oposición al matrimonio igualitario, está en las encuestas con un 11%. El diputado socialdemócrata de izquierdas y ecologista José María Villalta, del partido Frente Amplio, es el siguiente con un 8%, mientras que el exministro de Hacienda Rodrigo Chaves, cuya campaña se ha visto empañada por las acusaciones de acoso sexual cuando trabajaba en el Banco Mundial, le sigue de cerca con un 6%. 

A pocos días de las elecciones, el 41% de los votantes siguen indecisos, lo que deja mucha incertidumbre sobre el resultado. 

Este artículo examina cuatro cuestiones medioambientales fundamentales y las opiniones de los cinco candidatos.

Petróleo y gas natural 

La extracción de petróleo y gas seguirá siendo un tema candente para el próximo gobierno. La actual administración se asoció con Dinamarca para lanzar la Beyond Oil and Gas Alliance y el Gas en la conferencia climática de la ONU del año pasado, que pretende acabar con la producción de combustibles fósiles. Por otra parte, la Asamblea Nacional bloqueó una ley que prohibiría permanentemente la extracción de petróleo y gas, a pesar de la incertidumbre sobre si existen siquiera reservas significativas y explotables en Costa Rica.

El plan de Villalta prevé la eliminación progresiva del uso del petróleo, el gas natural y el carbón para 2040 y ha sido uno de los principales defensores de la prohibición permanente de la exploración de combustibles fósiles en la Asamblea. Figueres también se ha manifestado a favor de abandonar los combustibles fósiles, afirmando que “la abolición del petróleo como fuente de energía será la nueva hazaña del pueblo costarricense”.

Fabricio Alvarado, que advierte de los peligros del “fundamentalismo verde” en la plataforma del Partido Nueva República, adopta un enfoque diferente. Ha pedido que se formen alianzas estratégicas entre el Estado y el sector privado para promover la industria extractiva, y cree que el desarrollo del petróleo y el gas podría ayudar a generar empleo y estimular el crecimiento económico.

Saborío y Chaves han sido mucho menos francos en cuestiones medioambientales. Ninguno de los dos ha publicado planes que aborden estos temas en la medida en que lo hacen Villalta o Figueres. 

“Creo que el país debe privilegiar y profundizar más a fuentes de energías limpias, como el sol, el viento, el agua y la biomasa, el uso de materia orgánica como fuente energética”, dijo Saborío en una entrevista con La República. “Sin embargo, no descartaría a priori las posibilidades que el gas natural podría darle al país, conforme los estudios científicos existentes.”

En su plan de 24 páginas, Chaves no se pronuncia claramente sobre el tema de la producción de petróleo y gas. 

Plan Nacional de Descarbonización

El próximo presidente tendrá la tarea de llevar a cabo el Plan Nacional de Descarbonización de Costa Rica, lanzado bajo la actual administración del presidente Alvarado en 2019. Gran parte del plan se centra en la eliminación de las emisiones del sector del transporte y en la construcción de un sistema de transporte ferroviario ligero en el Gran Área Metropolitana de San José. 

Recientemente, Costa Rica recibió una oferta de $271.300.000 de financiación del Fondo Verde para el Clima para el tren.

Para lograr el abandono del petróleo, el gas natural y el carbón para 2040, Villalta ha propuesto revisar, actualizar y aplicar el Plan Nacional de Descarbonización. Ha sido partidario de los bonos verdes para ayudar a financiar los esfuerzos de descarbonización de Costa Rica.

Figueres ha apoyado el tren, aunque tiene previsto revisar el plan de ejecución del proyecto. Su plan hace varias referencias a los compromisos de descarbonización del país y está ampliamente alineado con los objetivos actuales.

Fabricio Alvarado se ha opuesto abiertamente al proyecto, afirmando falsamente que este sistema sólo beneficiaría a 5.000 personas. Predicciones más precisas sugieren que más de 190.000 personas podrían beneficiarse del tren. Su continua defensa de la producción de petróleo y gas también es contraria a la hoja de ruta del plan hacia la carbono neutralidad.  

Al igual que Villalta, Chaves apoya los bonos verdes. También respalda la creación de un sistema ferroviario moderno, pero no respalda el plan del gobierno actual para sacarlo adelante.

Cuando se le preguntó si estaba a favor de la descarbonización de la economía en una entrevista con El Financiero, Saborío dijo que “me parece que debemos privilegiar las energías que nos permitan avanzar en ese compromiso, que es mundial.”. 

Pero también dijo: “Hay algunas cosas que deben hacerse de manera gradual en esa dirección.”

Acuerdo de Escazú

La ratificación del Acuerdo de Escazú, un tratado ambiental regional entre las naciones de América Latina y el Caribe, ha sido un tema importante en los últimos años. El tratado pretende permitir el acceso público a la información, promover la participación ciudadana en la gobernanza medioambiental y proporcionar acceso a la justicia medioambiental. Incluye la primera disposición vinculante del mundo para proteger los derechos humanos de los defensores del medio ambiente. Aunque Costa Rica firmó el acuerdo en 2018, la Asamblea Legislativa no lo ha ratificado.

Villalta ha sido un defensor del Acuerdo de Escazú en la Asamblea Nacional y es el único que menciona el tratado en su plan de gobierno. La plataforma del Frente Amplio pone los derechos humanos en el centro de su filosofía de gobierno.

Rodrigo Chaves ha criticado el Acuerdo, afirmando que no aporta nada positivo en el debate del 18 de enero. Chaves dice que el acuerdo es parte de la agenda internacionalista que va en contra de los intereses de los costarricenses.   

Fabricio Alvarado también se ha opuesto al acuerdo, alegando su apoyo al sector privado, que a menudo ha estado en desacuerdo con el tratado. Los representantes de su Partido Nueva República se opusieron unánimemente a su ratificación en la Asamblea Nacional. 

Saborío también indicó que se opone a la ratificación del Acuerdo de Escazú en una consulta realizada por Noticias Monumental. 

Mientras que Figueres ha adoptado un tono más suave al respecto, ha indicado que el esfuerzo necesario para ratificarlo no vale la pena. 

Pesca de arrastre

El tema de la pesca de arrastre ha sido polémico en las dos últimas administraciones. Luis Guillermo Solís, quien presidió Costa Rica de 2014 a 2018, presentó un proyecto de Ley para el Aprovechamiento Sostenible de Camarón en Costa Rica, que habría restablecido las licencias de pesca de arrastre. Guillermo Solís acabó retirando su propuesta legislativa tras una masiva reacción pública. 

Más recientemente, la actual Asamblea Nacional aprobó un proyecto de ley que permitiría la pesca de arrastre y que posteriormente fue vetado por el Presidente Alvarado. El veto fue confirmado por la Asamblea.

Sólo un puñado de los 25 candidatos que se presentan a la presidencia apoyan abiertamente la pesca de arrastre y ninguno de los cinco candidatos principales está inequívocamente a favor de la autorización.

Mientras que Saborío ha permanecido bastante silenciosa en el debate sobre la pesca de arrastre, la mayoría de su partido votó a favor de la autorización en la Asamblea Legislativa.

Villalta, el único representante del partido Frente Amplio en la Asamblea, se opuso a la legislación. Figueres está en contra de la pesca de arrastre, aunque su partido estuvo dividido respecto a la reciente legislación en la Asamblea. En su plan de gobierno, destaca la necesidad de apoyar la pesca a pequeña y mediana escala.

Chaves se mostró ambiguo al respecto cuando se le preguntó en una entrevista con La República:

“No podemos decir si se puede o no se puede, porque no tenemos estudios. Es irresponsable, como en el caso del tren, tomar decisiones con información mediocre”.

Aunque el plan del Partido Nueva República aborda ampliamente la pesca en Costa Rica y reitera su apoyo a la pesca a pequeña y mediana escala, no aborda directamente la cuestión de la pesca de arrastre.

Nota: La Ruta del Clima no respalda ningún partido político. Sin embargo, hace un llamada hacia la participación informada de la ciudadanía en los procesos electorales.

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